Buenas prácticas en el deporte

Jueves, 29 de mayo de 2014 por Fútbol con respeto

“Lo difícil se consigue, lo imposible se intenta”

Esfuerzo, respeto, superación, amistad, compañerismo, trabajo en equipo… estos son algunos de los innumerables valores que transmite el deporte y que hace que las personas que lo practican crezcan humanamente.

Si unimos estos valores propios del deporte con el trabajo que se realiza con los jóvenes en la escuela, nos encontramos con enormes posibilidades de formar no solo deportistas, sino, indudablemente más importante, formar personas.

Desde este año, el Colegio Diocesano Nuestra Señora Desamparados del barrio valenciano de Nazaret, cuenta con un Club Deportivo para reducir  el fracaso escolar, el abandono prematuro del sistema educativo, y ayudar a fomentar la integración de los jóvenes y la educación en valores.

Dada la crisis social y económica, agravada en el barrio de Nazaret, en la que nos encontramos, hemos decidido que ahora es el momento de lanzar y llevar a cabo un proyecto deportivo-educativo, para así formar en valores con el contexto del deporte, a nuestros jóvenes.

El proyecto como tal, consiste, en su primer año (el actual curso 2013/14) en la creación de dos equipos de fútbol sala que compiten en la liga de Jocs Esportius de la ciudad de Valencia, estando todos estos regidos por el sistema educativo innovador que impregna el Club, el proyecto DxE (Deporte x Educación).

Desde el Club Deportivo Ntra. Sra. Desamparados, hemos apostado por un modelo diferente de hacer deporte, apostando por el proyecto DxE, donde lo importante no es lo deportivo y la competición, sino lo educativo y social; dando servicio, de manera gratuita, a jóvenes de entre 12 y 16 años

El objetivo del proyecto, por tanto, es dar a conocer una realidad desconocida para los chicos, y a la vez conseguir una mejora académica y actitudinal dentro y fuera de las aulas, a través de la participación en competiciones deportivas (con sus respectivos entrenamientos y actividades) y con un programa basado en el seguimiento y acompañamiento personal por parte de tutores. La figura del tutor es clave para poder lograr estos objetivos. Como hemos comentado, lo deportivo pasa a un segundo plano, y por consiguiente, desaparece la figura del segundo entrenador, surgiendo la figura del tutor del equipo. Estos tutores, jóvenes universitarios, se encargan de hacerles un seguimiento actitudinal y académico, tratando directamente con los jugadores los problemas y ayudándoles a encontrar soluciones a los mismos tomando las medidas necesarias, para que estos reaccionen ante situaciones que van ocurriendo en los ámbitos familiares y escolares. Además mantienen una relación cercana con la comunidad educativa del centro y con las familias de los jugadores. Por tanto, el pilar básico del proyecto DxE es la perfecta sintonía, a la hora de trabajar, entre el Club y el Colegio basado en un control completo, por parte de los tutores del club, de la progresión académica y actitudinal que tienen los jugadores y tomando las medidas necesarias para mejorar estos aspectos. Además de la figura del tutor, el proyecto DxE está compuesto de medidas correctoras, instrumentos y métodos, como pueden ser los Carnets por puntos, Planes de seguimiento y medición, Contratos entre el jugador y el Club, tardes de estudio, control de agendas y deberes escolares, incentivos y premios trimestrales… entre muchos otros que hacen que, junto a la excelente tarea de los entrenadores y tutores del Club, estén los chicos dando grandes pasos y alcanzando, poco a poco los objetivos.

Sin duda, cuando hablamos en términos de educación, lo hacemos siempre con una perspectiva a largo plazo. Es decir, ahora es momento de construir cimientos y esperar a que, después de años de trabajo podamos contemplar el resultado final. No obstante, a pesar del poco tiempo de funcionamiento del club, podemos ver avances significativos en los chicos. No solamente se ha reducido el absentismo escolar de varios alumnos, sino que hemos conseguido que la totalidad de los beneficiarios del proyecto cambien su percepción hacia la escuela e intenten mejorar académica y conductualmente con tal de poder participar en él. Anécdotas curiosas, pequeños gestos, microhistorias vividas a diario nos demuestran que, poco a poco, el deporte es un arma muy fuerte para formar personas que contribuyan a que podamos tener una sociedad mejor.