Enseñar antes que ganar…

Wednesday, 7 de March de 2012 por Fútbol con respeto

Fermín Rodríguez

 

por Fermín Rodríguez
Periodista
Presidente del Atlètic Amistat

 

No es fácil cuando de lo que más presumimos es de las victorias, pero dirigir una escuela de fútbol es una tremenda responsabilidad. ¿Hay algo más importante que educar a nuestros jóvenes? No. La respuesta es tajante.

¿Por qué entonces no es el fin que se persigue? ¿Por qué vencer le gana la batalla a la educación? Ganar es precioso, motivador, una inyección increíble de, orgullo desbordado para los papás y prestigio para las escuelas. Pero no es lo más importante.

Cuando hace ahora poco más de un año asumimos la dirección del Atlètic Amistat, un club orgulloso de sus 17 años de historia -trabajada y mantenida por la familia Gómez- tuvimos clara nuestra vocación educativa. Educar debe ser nuestra victoria más preciada. Esos valores quedan para siempre, mucho más que una liga, que pronto se olvida y no te prepara para lo que la vida te deparará… y sin que todo esto suponga no competir en el campo.

     

 Al final, como decía Steve Jobs, el genial creador de Apple, es una cuestión de estilo. Desde el intento de jugar el balón -a pesar de que no contamos con equipos de una gran calidad y eso nos penaliza en los partidos, sólo hay que ver las clasificaciones, pero ya aprenderemos-, de minimizar las protestas de entrenadores y padres, hasta algunos proyectos de los que estamos muy orgullosos.

Por ejemplo, la pionera creación del Aula de Estudio, decorada con frases de grandes deportistas que buscan inspirar a nuestros jugadores y familiares con mensajes que transmiten valores adecuados, mientras cumplen con sus tareas escolares, antes o después de los entrenamientos, bajo la supervisión de una profesora.

Es emocionante que papás que siempre han estado peleando con sus hijos para que hagan los deberes, ahora nos agradezcan que, los lunes y los miércoles, adelanten el trabajo y no busquen excusas para posponer sus obligaciones. O nuestros jugadores con raíces sudamericanas, que suelen tener dificultades extra con el valenciano, vayan mejorando sus calificaciones gracias a la ayuda de nuestra responsable del Aula de Estudio.

Nuestros equipos de fútbol 7 tienen la fortuna de contar cada quince días con unos “fichajes especiales” en sus entrenamientos, una experiencia piloto que coordinamos con ASPAU (Asociación Proyecto Autismo) y que describen nuestro camino.

Qué mejor manera de aprender a ser buen compañero, solidario, abierto de mente, que compartir con niños diferentes, pero igualmente sensibles y ávidos de sentirse niños, que compartir unas horas todos los meses. Derribar barreras, pensar en los demás, percibir la desbordante felicidad de unos padres que ven a sus hijos plenamente integrados y, por unos minutos, se liberan.

Experiencias que hacen a nuestros jugadores mejores deportistas y por las que estamos tan agradecidos a ASPAU, por haber confiado en nuestra idea, y ayudarnos a ser mejores equipos a estar más unidos. Por eso siempre intentamos inculcar a nuestros entrenadores que el balón es nuestra herramienta educativa, que con él tenemos tanta influencia y/o poder sobre nuestros jugadores como cualquier profesor del colegio. En otro campo, diferente al de las matemáticas o el inglés, pero igual de importante para la formación del jugador.

 

El camino es muy largo, muy duro, con imperfecciones y errores, pero ahí estamos, soñando con que algún día los niños que pasen por nuestra escuela nos recuerden por haberles enseñado a disfrutar del fútbol con educación, sin renunciar al coraje y al espíritu de superación inherente a nuestra personalidad.