Tarjeta roja al insulto

Thursday, 22 de March de 2012 por Fútbol con respeto

Jesús Ballesteros es el autor de este interesante artículo “Tarjeta roja al insulto”, que el periódico MARCA publicó el pasado 3 de marzo del 2012

El fútbol es deporte, pasión, espectáculo, respeto, sentimientos… pero también es frustración, demagogia, insulto y violencia. Contra este lado más oscuro y contra las consecuencias de los antivalores que genera el deporte rey se ha levantado Ángel Andrés Jiménez Bonillo, un modesto colegiado de fútbol base malagueño que lidera la asociación Deporte Sin Insultos.

Profesor en su día a día, es un enamorado del fútbol y del arbitraje, y desde hace cinco años mezcla sus tres pasiones con una iniciativa dedicada a los más pequeños y sus resonsables directos, padres, entrenadores y demás adultos que conviven alrededor del campo. “Trato de defender los valores fundamentales del deporte y la convivencia humana a través del respeto, la deportividad y la dignidad de las personas. Estos valores no siempre se respetan y hay comportamientos dentro y fuera de los terrenos de juego que perjudican a los chavales y que son contrarios a la ética deportiva. De ahí nace la iniciativa”, asegura.

El colegiado relata a MARCA que todo empezó tras el insulto de un padre hace unos años. Desde entonces, en cada partido que dirige da una charla a los padres y niños, muestra una camiseta con la palabra respeto y salta al terreno de juego con una pancarta que reza “No al insulto”.

A sus 34 años (lleva 18 arbitrando), Ángel Andrés entiende que lo que él hace debe llegar a todo el fútbol: “Tiene que llegar el momento en el que a la gente del fútbol nos repugnen los comportamientos inadecuados. Y que nos de igual callar a los que tenemos al lado e insultan. También rechazando la violencia física o verbal, fingir en el terreno de juego y todo lo que implica el engaño. El fútbol no se caracteriza por defender estos valores, como si todo valiese para ganar. Esto no es educar a los críos y esto no es disfrutar del deporte. Todo esto lo hago para que el que piense como yo también lo proclame y poder ir cambiando las cosas”.

PADRES PEORES QUE SUS HIJOS
Quizás, como profesor que es, su sana obsesión son los niños, los más pequeños. Las esponjas que todo lo absorben: “Los niños tienen sus modelos y tienden a imitarlos. Si desde pequeños le vamos inculcando estos valores, de verdad podremos ir cambiando a una cultura de respeto. Otras disciplinas como el tenis o el golf son deportes de caballeros en los que no caben el engaño ni el insulto, como en el fútbol […]

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